Archive for the ‘Apple’ category

Ellos si que saben vender!

junio 28, 2007

Desde el momento de su lanzamiento y especialmente durante los últimos días, muchos de nosotros hemos visto la invasión del iPhone en los sitios que leemos frecuentemente.

Encontramos chismes sobre las medidas de seguridad para el envío de los equipos a los puntos de venta, los memos internos de AT&T, evaluaciones de todo tipo, tarifas y una que otra historia bien contanda en torno al aparitico este.
En fin… “parece” que la Internet anda de frenesí con el lanzamiento del último gadget del momento.

Ante semejante avalancha de información sobra un comentario mas sobre el iPhone en si.

Lo que me parece interesantísimo es analizar el andamiaje de mercadeo que ha montado Apple sobre su producto estrella y que nos tiene a todos en ascuas esperando su lanzamiento.

¡Es un teléfono!

Para empezar, nunca antes había visto un despliegue mediático tan impresionante por el lanzamiento de un teléfono móvil. Por muy bonito que sea, así tenga “funcionalidades nunca antes vistas“, se trata de un dispositivo que sirve para hacer y recibir llamadas telefónicas, que entra a competir en un mercado dominado por gigantes como Nokia, Motorola y Blackberry, empresas con muchos años de experiencia en un negocio en donde Apple apenas incursiona.

¿Cual fué la defensa de Apple?

Diferenciación. El iPhone no se ofrece como un smart-phone, ni como una herramienta de negocios, es un “dispositivo completamente nuevo, es un iPod, un gadget para navegar y un teléfono”, es por lo tanto, mas que un “simple” teléfono móvil.

Así también, buscaron ofrecer un servicio al cliente que rompiera con el esquema tradicional al que nos tienen acostumbrados las empresas de telefonía móvil.

El proceso de compra del iPhone será sencillo. Tomas la caja y te lo llevas a tu casa. De esta forma Apple permite que el usuario tenga el placer de abrir por sí mismo la caja donde viene su preciado juguete. ¿Y como lo activo? ¿Cómo escojo el plan? Fácil. Apple ha dispuesto que este procedimiento se hará a través de la Internet, via iTunes.

En Apple sabes cómo hacer que todo el mundo hable de ellos

Todos vemos en Apple una compañía creativa, revolucionaria y con mucho estilo. Independientemente de que esto sea cierto o no, se trata de una imagen que con mucho esmero y paciencia han construido apoyándose en la evangelización de sus fieles (y fieros) usuarios.

En los ochentas, cuando Steve Jobs volvió a la compañía que ayudó a fundar y de la cual fué despedido por su junta directiva, encontró a Apple en el peor estado imaginable: Su participación en el mercado era ínfima, muchos de sus mejores empleados hacían parte de otras compañías (como Microsoft), reportaba grandes pérdidas anuales e incluso había surgido la opción de vender la compañía.

Ante la poca participación en el mercado surgió la campaña “Think Different”, para mi, uno de los grandes hitos de la publicidad en nuestros días, ya que transformó una debilidad (los pocos usuarios maqueros) en su factor diferenciador: Somos pocos pero somos diferentes, somos creativos y revolucionarios, nuestros usuarios son especiales.

Apoyados en una serie de impresos y videos realmente hermosos lograron captar la atención del público. No ofrecían directamente sus computadores, vendían el beneficio: Usa un Apple, marca la diferencia tal y como lo han hecho Ghandi, Jim Henson o Picasso.

El computador fabricado por Apple dejó de ser una simple herramienta para convertirse en un elemento con una fuerte carga emocional para sus usuarios: Eran poseedores de un objeto que los diferenciaba de los demás.

Apple convirtió sus productos se convirtieron objeto de culto

Cuando lanzaron su primera serie de iMacs, el mundo quedó fascinado con ellos: Era la primera vez que un computador incluía formas redondeadas y colores diferentes al aburrido beige.

Los computadores eran ahora un objeto decorativo del cual sus poseedores se sentían orgullos. ¿Y quien no iba a estarlo? Su computador era completamente diferente al de todos los demás, tenía espíritu, era especial para sus propietarios.

Tanto es así que a partir de ese momento vimos en muchas series de televisión y en varias películas cómo los personajes principales tenían un computador Apple. Recuerdo en especial una serie (creo que era la primera temporada de 24), donde los “buenos” tenían computadores de la manzana, mientras los “malos” tenían simples y “aburridos” pcs.

De nuevo el elemento emocional.

Cuando salió el iPod ocurrió lo mismo. Analicemos un detalle distintivo: Los audífonos de color blanco. Cuando por primera vez nos cruzamos en la calle con una persona que los llevaba puestos, captaron nuestra atención de inmediato: ¿Porqué tenían unos audífonos de ese color? ¿Por que esa persona al igual que muchos tenían los mismos audífonos blancos?

Algo tan simple como el color en un accesorio se convirtió en una herramienta de mercadeo. Donde veíamos unos audífonos de ese color, los relacionábamos inmediatamente con el iPod. Su color se convirtió en uno de los factores diferenciadores.

Luego llegó la masificación

Actores, políticos, gente que tiene muchos seguidores o fanáticos empezaron a usarlos, por lo que para muchos surgió el deseo de tenerlos también, ya que se sentirían que hacían parte de esa comunidad.

El carácter de exclusivo o de cool de “la comunidad de los audífonos blancos” llegó a extremos un tanto estúpidos, como cuando surgieron comentarios por las imágenes de un tipo “tan poco cool” como George Bush usando un iPod.

…Pero no nos olvidemos de Steve Jobs

Se trata de uno de los personajes mas odiados pero también religiosamente seguidos en nuestros días. Es el gran impulsor y el orientador del casi culto a Apple.

El fanatismo que lo rodea mi impresiona, tanto que en muchas ocasiones roza peligrosamente lo caricaturesco, como ocurrió con la presentación del iPhone, hace 6 meses.

Steve Jobs es un maestro para las presentaciones públicas, no solo en su parte visual (me declaro ferviente seguidor del estilo de sus diapositivas) sino también en la forma en que maneja a su antojo a los asistentes de sus charlas.

La forma de desenvolverse ante una audiencia da muestras de seguridad y confianza en productos que el mismo supervisa en su creación (donde Jonathan Ive dirige el equipo de diseño)

Jobs acuñó la frase “una cosa mas” para promocionar al final de la charla el gran lanzamiento de la noche. Así lo hizo con los iMacs, el iPod y por supuesto, el iPhone.

Cada presentación es cubierta por miles de reporteros formales y millones de bloggers fervientes.

Ahi esta su encanto.

Los bloggers se convirtieron en los jefes de prensa de Apple, quienes son manipulados a su antojo por Jobs y Apple: En ocasiones les da algún detalle revelador, los usa para crear falsos rumores y a quienes detecta con algún peso sobre la comunidad de la Internet les da “muestras gratis”, como es el caso de los primeros bloggers en recibir el famoso iPhone.

Así controla la opinión, con los rumores crea controversias y nos pone a todos a hablar al respecto.

iPhone es hoy, una de las palabras mas buscadas en Google

Se crea por lo tanto el fenómeno del “bus ganador“: Todos queremos estar con el ganador, con el que es mas popular.

¿Un ejemplo? Cuando estamos en épocas electorales, las encuestas se convierten en los mejores aliados de los candidatos políticos que las lideran: Algunas personas deciden su intención de voto con el criterio de que no quieren “botar su voto”, por lo que eligen al candidato que encabeza los sondeos de opinión.

Todos quieren subirse al bus del mas popular.

Podemos aplicar el mismo concepto para analizar el mercadeo del iPhone: Cuando vemos que (casi) todos los bloggers dedican su espacio para hablar de el, debe ser por algo, ¿no?; Si antes de salir a la venta ya tiene muchos fanáticos debe ser porque es bueno, ¿no?

Lo mismo ocurrió con el iPod. En el mercado puedes encontrar muchísimas opciones mejores que él, con mejor calidad de sonido, mas económicos y con una mejor batería… pero muchos lo tenemos porque es el producto mas popular, es duro reconocerlo, pero nos dejamos llevar por las inmensas minorías

Y en eso, Apple es un experto.

p.d. Mañana sale a las 6pm el dichoso iPhone. Me imagino las alabanzas y los desencantos, opiniones y comentarios corriendo en miles de feeds, que sin importar su contenido, harán que Apple sea el gran beneficiario de los mismos.

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¿Bueno, y por qué (para qué) Safari para Windows?

junio 12, 2007

Cuando le conté a mi socia-diseñadora que Apple había decidido sacar una versión para Windows de Safari, su conocido navegador para la Internet, se le abrieron (aún mas :-)) los ojos de la emoción.

Es entendible, como buena diseñadora grafica (mi buen amigo Nex también es un ejemplo) ama los productos Apple.

Yo también soy un fiel seguidor. Me gusta la mística que rodea los productos y que les da esa aura especial que los fabricantes de productos para PC envidian. Siendo sinceros, ¡todos los que trabajamos en el campo de las TI envidiamos la gigantesca labor que hizo Apple para evangelizar a sus clientes! ¡¿Cuándo una empresa de tamaño mediano ha tenido tanto despliegue mediático?!

Volviendo al tema y para responderle la pregunta a Lite, la razón por la cual lanzaron la versión Windows del Safari se encuentra en el dispositivo que será lanzado a finales de este mes: El iPhone.

En torno a la presentación que hizo Steve Jobs en la conferencia para desarrolladores que organiza Apple (WWDC 2007) se habían tejido muchísimos rumores: El lanzamiento de una nueva serie de iMacs, actualizaciones de hardware para los existentes, un disco duro flash, etc. Pero hubo dos rumores que me llamaron la atención: Una posible alianza entre Apple y Google y el lanzamiento de un SDK para el iPhone.

De la alianza con Google todo quedó en un rumor, es mas, no deja de ser curioso que el sitio web que acompaña a la presentación del Safari para Windows sea Yahoo!.

El SDK o Software Development Kit es una serie de herramientas que permiten a los desarrolladores crear aplicaciones para un dispositivo o un software específico.

Entre las mas conocidas se pueden encontrar las creadas por las empresas productoras de juegos electrónicos (recuerdo que con don Cavorite nos entretuvimos por mucho tiempo con un SDK para Doom).

El caso es que muchos esperaban que Apple dispusiera de una serie de herramientas que permitieran a las personas crear sus propias aplicaciones para ser instaladas en el iPhone, lo cual tiene mucho sentido, pues el iPhone es mas un pequeño computador portátil que un simple teléfono con reproductor de MP3.

Pero no… esta vez don Steve Jobs desilusionó a mas de uno, pues aunque será posible escribir aplicaciones para el iPhone, éstas no se harán desde un SDK sino a través de Safari, el navegador web de Apple (que por cierto será el único navegador disponible en el iPhone).

¿Que quiere decir esto? Pues que si eres un desarrollador web podrás hacer una aplicación para que se ejecute a través del navegador, pero no instalarla de forma independiente en el iPhone (como ocurre con miles de aplicaciones disponibles para los teléfonos celulares).

Safari en tu escritorio se convertiría entonces en tu herramienta de trabajo para probar tus creaciones. Creo que la idea es buena, pero me molesta que Apple se cierre tanto y solo brinde unas reglas con muy pocas posibilidades para jugar.

Pero bueno, los desarrolladores web no son los únicos beneficiarios del Safari. Hay muchos gomosos que quieren sentir que es tener una aplicación hecha por Apple en su computador de escritorio y esta es una buena forma de hacerlo.

Dudo mucho que el Safari le arrebate al Firefox su 15% de participación en el mercado. ¿Para qué tener un navegador descafeinado si con el Firefox y sus plugins tengo todo lo que podría necesitar?

Que me corrijan los maqueros, pero hasta donde tengo entendido no hay plugins para el Safari. El Safari también tiene plugins, don Vik me mostro este sitio que se ve muy interesante.

No mencionemos la seguridad, pues aunque limitará los famosos Active-x que tan vulnerable vuelven al Internet Explorer, desde su lanzamiento, como muy bien anota Dux ya se encontraron fallas.

Creo por lo tanto que el Safari se volvería en la muestra gratis de Apple para los usuarios PC, para hacerlos sentir un poco “diferentes” y usar un navegador de apariencia sencilla y con una supuesta mejor velocidad que el Internet Explorer.

Claro esta, cuando hagan una buena versión y no ese remedo de navegador que presentaron al mundo esta semana.

Los betas y la responsabilidad (Hablando de Safari para Windows)

junio 12, 2007

El día de ayer Apple hacía el lanzamiento de la versión beta de Safari para Windows.

En un principio me sorprendió que entrara a la guerra de los navegadores, pero después de pensarlo un poco (mientras montaba bici) me di cuenta que podría ser una jugada estratégica para lograr una mayor aceptación y visibilidad entre los usuarios Windows.

El iTunes es un buen ejemplo de lo anterior. Independientemente que sea un complemento para el iPod y la tienda en línea, creo que ha tenido un éxito aceptable entre los usuarios PC.
Conozco a muchas personas que sin tener un iPod usan frecuentemente el iTunes, pues consideran que con él pueden organizar y ubicar fácilmente las canciones dentro de las grandes librerías que todos tenemos.

Así que hoy en la mañana decidí descargar la versión beta que se encontraba disponible en el (medio rediseñado) sitio web de Apple.

Después de una corta descarga y un proceso de instalación tolerable me encuentro con este pequeño detalle al abrir por primera vez el programa:

¡No hay letras!

Si señores, sus ojos no los engaña y no hay PhotoShop de por medio, ¡el navegador no muestra ningun texto!

No sé si el error se produjo porque los programadores no incluyeron una serie de tipografías en caso de que el equipo no dispusiera de la que buscaban (porque tendría muy poca autoestima al creer que el error fue mío al no tener “algo” que el programa necesitaba), el caso es que ni siquiera escribiendo una dirección web en la barra de navegación pude ver una sola letra. Gracias a Vik me di cuenta que ya habían varios mensajes al respecto en el foro de soporte de Apple.

Pero eso no fue todo, después de solo un minuto apareció este mensaje:

Adios amigos

…Y ese fue el final del Safari para Windows en mi equipo, pues procedí a desinstalarlo (tiene el record de ser el programa con mas corta vida dentro de mi equipo).

El caso es que Apple perdió conmigo un momento de la verdad.

Los expertos en atención al cliente lo definen de muchas formas, pero encontré una que se acomoda a nuestro caso: “los momentos de la verdad son las instancias donde nuestros clientes o usuarios tienen alguna interacción con el servicio que estamos ofreciendo“.

Para el caso de Apple y su producto Safari, podríamos identificar los siguientes momentos de la verdad:

  1. El ingreso al sitio web: ¿Qué tan rápido fue? ¿el producto se ofreció con claridad?
  2. El proceso de apropiación del producto: ¿Las descripciones del producto eran claras? ¿Me invitaban a la descarga? ¿El proceso de instalación fue claro?
  3. Uso del servicio: ¿El producto cumplió con las expectativas creadas?

Como les contaba anteriormente, Apple falló conmigo en el punto número 3, el mas importante de todos.

Es cierto, Safari se encuentra ahora en Public Beta, eso yo lo sé.
Eso lo sabemos todos los que leemos todo el sitio antes de hacer algo (Creo que somos pocos ¿o no?)

Pero precisamente por ese hecho, de ser una versión Pública, debe cumplir con un mínimo de condiciones aceptables. Es mas, para mi debería cumplir con todas las condiciones posibles para una herramienta disponible de ser usada por nosotros como usuarios receptores.

Preguntémonos lo siguiente: Si el fallo le hubiera pasado a alguien normal, ¿diría que no hay problema porque se trata de una versión Beta? Si alguien entra al sitio web de Apple motivado por una de las miles de notas de prensa que se hicieron con motivo de la WWDC 2007, lo mínimo que espera es que los productos ofrecidos cumplan con las promesas anunciadas.

¡Yo no pude comprobar que el Safari sea el navegador mas rápido de la internet, es mas, ni siquiera pude navegar con él!

Creo que en ocasiones somos muy condescendientes con nuestro ecosistema digital. Permitimos fallos y errores descomunales en nuestro sistema operativo, somos pacientes con un bug que arruinó el trabajo de varias horas.

¡No se imaginan lo difícil que fué para mi explicarle a mi padre su primer pantallazo azul (the blue screen of death)!

Para él era inconcebible que el programa que compró de forma legal de un momento a otro dejara de funcionar llevándose consigo el trabajo de la tarde. Cuando me preguntó sobre cómo podía reclamar sonreí y vi en el la frustración y el mal genio que le produce no entender algo y no poder hacer nada para solucionar un problema.

El problema de las versiones Beta es que asumen que el usuario entenderá que se trata de un producto no terminado

En algunos casos lo soportamos pues estamos recibiendo un buen producto a cambio (tal es el caso de gmail). Pero los que trabajamos en el cuento del software no podemos asumir que todos los usuarios lo van a manejar de la misma forma.

Una versión previa (alfa, beta… lo que sea) se hace y se libera para ser probada por un grupo de usuarios expertos, conocedores de este tipo de herramientas y con la suficiente pericia (y paciencia) para lidiar con un producto no terminado.

Lastimosamente, en nuestros días 2.0 vemos muchos servicios que salen a la luz pública en “modo beta”. Creo que el afán de buscar resultados económicos rápidos o el reconocimiento de ser los primeros en ver la luz es contraproducente.

El grueso de usuarios en Internet no son beta-testers, son consumidores voraces.

Por eso creo que fue un error liberar una versión tan inestable de su navegador. Apple siempre se ha vendido como una empresa con unos productos de calidad excepcional, sus anuncios publicitarios así lo promueven, por lo que ofrecer y promocionar un producto no terminado (consume cantidades bárbaras de memoria) puede ser un revés para una imagen de marca creada a pulso, con creatividad y propuestas audaces.

p.d. Encontré en Slideshare las diapositivas que usó Steve Jobs para presentar su Keynote: Buenas fotografías, letras grandes y textos claros. ¡Un gran ejemplo de cómo hacer una buena presentación!