Archive for the ‘Sobre dos ruedas’ category

Ni el Tour ni el ciclismo han muerto

julio 31, 2007

Ni tampoco esta en cuidados intensivos, como muchos creen.

Todos hemos leído que las sonadas expulsiones del Tour de varios ciclistas al ser detectadas sustancias o comportamientos que pueden inferir el uso de sustancias prohibidas, son razón suficiente para afirmar que es necesario acabar con el Tour o al menos, suspenderlo por unos cuantos años.

No lo creo así.

Para empezar, se han detectado varios casos de doping en el ciclismo simplemente porque se trata de uno de los deportes con mayor control y vigilancia por el uso de estas sustancias.

La ecuación no es ciclismo = doping sino mas bien (y tristemente) deporte competitivo = doping.

Actualmente, la UCI (Unión Ciclística Internacional) ha establecido una serie de controles y medidas preventivas bastante exigentes para controlar el uso y abuso de sustancias prohibidas. Por esta razón fue que decidieron expulsar a Michael Rasmussen. Hasta el día de hoy no se le ha detectado el uso de ninguna sustancia prohibida. Rasmussen fue apartado de su equipo por “sospecha”, ya que no acudió a una serie de controles previos a las competencias.

Rasmussen era el seguro triunfador del Tour y fué apartado por su propio equipo cuatro días antes de vestirse con el “maillot” amarillo en los Campos Elíseos

¿El tour esta muerto?

¡No!

Por el contrario, está demostrando su compromiso con el control del doping

¿En que deporte internacional expulsan al seguro vencedor?

En ninguno. Le explicaba a un amigo que lo sucedido con Rasmussen era como si expulsaran a un equipo de fútbol que iba a jugar la final del Mundial. Asi de crucial fue la medida que se tomó en esta edición del Tour.

Y mientras en otros deportes hemos sido testigos de comportamientos anti deportivos y de abuso de sustancias de todo tipo sin que se castigue ejemplarmente a estos personajes, cuando un ciclista es declarado culpable por el uso de sustancias prohibidas, prácticamente es condenado al exilio deportivo: Son despedidos por sus equipos, suspendidos por varios años de la actividad deportiva e incluso, es la policía quien les notifica el positivo mientras lo conducen a una carcel, pues en Europa, el dopaje es un delito. ¿Se imaginan si eso hubiera pasado en un mundial de futbol donde se descubrió que cierto famoso futbolista había usado e***ri** y c***i** durante los partidos del mundial?

Ahora bien, se preguntarán muchos, ¿Porqué un ciclista decide atentar contra su vida y futuro deportivo empleando una sustancia prohibida?

Creanme que la respuesta no es sencilla y tampoco podemos encontrar una verdad absoluta.

Hago ciclomontañismo desde cerca de 15 años y por cerca de 8 o 9 años participé en competencias nacionales y regionales.

Fue en ellas donde conocí de cerca al doping y tristemente fue a través del papá de un niño, quien me ofreció “unas medicinas españolas que eran muy buenas para mejorar mi rendimiento“. Su mejor argumento de ventas era el hecho que estaban siendo consumidas por su propio hijo, quien acababa de ganar la carrera en su categoría.

Esta bien, voy a satisfacer su curiosidad. Si, en una ocasión usé una sustancia prohibida: e***ri**.

No lo hice por la presión de un patrocinador o el equipo, sino porque un amigo médico me la recomendó para montar mejor (unos cuantos meses después de mi primer encuentro). Esa fue mi razón. ¿Los efectos? Impresionantes: Era como si tuviera cuatro pares de pulmones, pesara 20 kilos menos y fuera la encarnación de superman.

Por temor a los controles, no consumí la sustancia en una carrera, lo hice en un chequeo (es decir una competencia de mentiras) y viví todo el ciclo de consecuencias: Primero era superman y después me quería morir del “guayabo” tan impresionante y doloroso que me produjo. En resumidas cuentas, lo que no me dolió durante tres horas de esfuerzo, lo padecí potenciado a 1000 durante una semana completa.

Todos y cada uno de mis musculos y articulaciones me dolían profundamente, me sentía atontado y con pesadez mental. Claro, estaba padeciendo las consecuencias, las cuales podría haber evitado si hubiera consumido otra sustancia… pero no lo hice, primero porque me di cuenta que las secuelas pesaban y segundo porque mi bolsillo de adolescente no daba para tanto (¿o ustedes se imaginan pidiendole a sus padres un buen dinerito para comprar pepas?)

Por lo tanto y dada mi propia experiencia, puedo decir que:

Uno no llega al doping por mera curiosidad. No se puede llegar a una farmacia para decirle al tipo: “buenas, deme e***ri**”. Hay compañeros deportistas y médicos que conocen muy bien estas sustancias y sus efectos.

Se necesita dinero. Si creen que una coca-cola con una aspirina es la máxima expresión del doping les cuento que es totalmente falso. Estas sustancias son muy costosas y requieren a su vez del consumo de otro tanto para permitir un “buen uso y aprovechamiento” de las mismas, por lo que necesitas de una buena billetera para hacerte a esos gusticos.

Los patrocinadores influyen, claro esta. Nunca vi que a un equipo los mismos patrocinadores sufragaran estos costos, pero si vivi la presión de algunos por obtener resultados “a como diera lugar”, pues lastimosamente sólo recordamos al que gana.

Los medicos y mas de un “experto” tienen un alto grado de culpa. ¿Cómo creen que nacen las drogas y técnicas mas famosas? Creanme, no es por la ávida curiosidad de un joven atleta que decide probar todo el botiquín de la casa. A ellos también deberían perseguirlos con la misma voracidad.

El doping, como cualquier fármaco es peligroso si se utiliza en exceso. Desde problemas y lesiones musculares como la sufrida por un amigo al consumir n*******na hasta súbitos ataques de malgenio y neurosis… Igual, pasa lo mismo si te excedes con las vitaminas o si coges el gatorade como refresco (por cierto, desde hace 4 años no tomo un gatorade… es malísimo)

Muchos de los que hablan (y en especial los comentaristas) no tienen idea sobre lo que padece un deportista. Es muy fácil criticar y desprestigiar el esfuerzo humano, pero me gustaría que todos conociéramos el sacrificio tan impresionante al que se someten nuestros deportistas de alto rendimiento. Yo lo viví y no lo soporté.

Eso de entrenar 4 o 5 horas diarias, sin importar el clima o mi estado de ánimo, con una estricta dieta, con rutinas de ejercicio adicionales era mucho para mi volátil voluntad de adolescente. No pude con ello, simplemente no pude con semejante sacrificio.

Por eso, cada vez que veo a un deportista ganar una medalla en los Panamericanos, a un parcero coronarse como Campeon Latinoamericano de DH o a Mauricio Soler escalar los pirineos para ser el Rey de la Montaña, veo el sacrificio y las miles de lágrimas que tuvieron que soportar en silencio, por las frustraciones ante el casi nulo apoyo, las tristezas de ver que para los periodistas solo existe el fútbol y las frustraciones de triunfos que solo le importan a las inmensas minorías.

¿Qué hacer entonces?

La prohibición total es buena, pero la línea entre lo que es legal e ilegal es muy tenue. Si tomas e***ri** te vas a sentir como supermán, pero así mismo, si te inyectas(n) complejo-b e incluyes aminoácidos en tu dieta, puedes soportar una carga de entrenamiento muy fuerte.

¿Dónde esta la diferencia? Los efectos de las sustancias consideradas como doping son casi que inmediatos, las sustancias “licitas” requieren de mas tiempo dentro del organismo, pero ambas mejoran el rendimiento natural del cuerpo humano.

¿Porqué prohibir algunas sustancias? El ideal de mente sana en cuerpo sano y de un deportista impoluto se quedó sólo en eso.

Desde la primera justa “de verdad” el hombre buscó herramientas y formas para ganarle a los otros. Recuerdo que en una de las primeras olimpiadas modernas de la historia, un atleta “descubrió” que cubrir su cuerpo en aceite iba a mejorar su desempeño. Obviamente estaba en un grave error, pero eso sólo lo descubrieron cuando el pobre murió víctima de su invento.

Mi punto esta en que el acceso a estas sustancias es lo que limita su consumo.

La tecnología cuesta y esto es lo que marca la diferencia.

Si la UCI y el COI decidieron limitar el avance tecnológico en las bicis de competición para buscar una competencia mas “justa” creo que con el doping esta sucediendo algo similar.

Esa es para mi la única y gran verdad que puedo usar como conclusión. El asunto del doping no esta en lo pecaminoso de la conducta sino en que se trata de una competencia tecnológica a la que solo unos pocos pueden tener acceso.

El asunto esta ahi y así como los europeos después de las palizas que les propinaron Luchito y Fabio Parra tuvieron que contratar gregarios latinos y rediseñar sus bicicletas, ahora ante la impresionante experiencia de médicos y científicos puesta a disposición de unos pocos equipos que tienen los recursos suficientes para pagar sus honorarios, solo podemos pedir que otros deportes tengan adopten los mismos controles que diseñó la UCI.

Es casi un hecho que veamos miles de casos de dopaje, pero estaríamos mas cerca de un triunfo fruto del esfuerzo del deportista y no de un laboratorio farmacéutico.

p.d. Los asteriscos tienen su razón de ser. Créanme que lo último que quiero es dar a conocer nombres de sustancias ilícitas.

¡La Bici rulez!

julio 17, 2007

Tomo la expresión de un amigo daunjilero para contarles como me siento hoy.

Hace unos 30 minutos, Maria Luisa Calle se ganaba en la prueba de persecución individual la medalla de oro en los Juegos Panamericanos Rio 2007 (cogiéndole vuelta a la ciclista chamozolana).

Hace unas horas Mauricio Soler ganaba la novena etapa del Tour de Francia.

Antes de ayer Santiago Botero y Libardo Niño demostraban en los Juegos Panamericanos lo buenos que son para dar biela en la contra reloj individual haciendo el uno-dos.

Hace un par de semanas, Viviana Maya (XC), John Jairo Botero (XC) y Mauricio Estrada (DH) eran los triunfadores en el Campeonato Latinoamericano de Ciclomontañismo.

Hace un par de días y 23 años, Luchito creaba la fama de escarabajos que acompaña a los ciclistas colombianos venciendo al Alp d’Huez. (Encontré un video que lo recuerda y un artículo que escribí al respecto)

¿No creen que son razones suficientes?

Por cierto, casualmente hoy me puse la camiseta que ven en la imagen adjunta:

Le Tour

Arriba y abajo

septiembre 18, 2006

Watson en el tour

Terminó la Vuelta, hace un par de meses se acabó el tour y como a muchos (el sr Patton entre ellos) se nos acaba la ilusión que nos persigue todos los años con nuestros “mundialitos”.

En la mañana de hoy se dió inicio a la Clásica de Ciclismo Senior Master en mi ciudad (Popayán), ¡Que espectáculo tan bacano ver a mas de 300 ciclistas entrados en años y sobrados en kilómetros que iniciaban una dura competencia que recorrerá el suroccidente colombiano!. Para mi es imposible no verlos como héroes que recorren sobre sus bicis miles y miles de kilómetros, haciendo el quite a la muerte y sus buses, huecos y los fuertes cambios climáticos producto de nuestros amados pisos térmicos.

Definitivamente, el ciclismo es como un pequeño circo que alegra el rosario de poblaciones y caserios que se forman a lo largo de nuestra (única) via panamericana.
Aunque soy poco amigo del pavimento (creo que en la vida me he montado un par de veces en bicicletas de ruta… lo mio son las llantas gruesas, las suspensiones, el barro y el olor a monte) he visto muchas veces la expresión en el rostro de asombrados niños que salen de sus casas para darnos aliento y en mas de una ocasión, un poco de agua para detener nuestra lenta agonía después de varias horas de andar perdido.

Siempre me he preguntado porqué ahora el ciclismo no despierta tantas pasiones como lo hacía a principio de siglo, donde el principal evento deportivo eran las carreras bajo techo. Si no estoy mal, producto de la secuelas de una de las guerras mundiales, la fiebre por las dos ruedas desapareció a manos del balon y sus 22 seguidores.

Personalmente, desde muy pequeño he sentido el ciclismo cerca. Recuerdo que cuando la vuelta a colombia pasaba por la avenida central de mi ciudad, junto a mi papá salíamos a verlos pedalear por la “panamericana”, es más, recuerdo que cuando era niño me regaló un mini disco (de acetato o vinilo, por supuesto) con una canción que yo no sé quien compuso pero era en honor a Lucho Herrera y la Vuelta a Colombia. No me olvidaré jamás del rostro ensangrentado de Luchito – producto de su maravillosa idea de inventarse una nueva forma de bajarse de la bici abruptamente en las carreteras francesas -, así tampoco olvido los buenos momentos con Santiago Botero, Oliverio Rincon (curioso, es de los mas amados y recordados en España) y Fabio Parra.

Hace un par de años, mientras estaba en lejanas tierras, junto con el doctor Cavor nos fuimos de peregrinación al Alpe d’Huez. Ese fin de semana había un evento de downhill en bici que queríamos ver: La mega-avalancha, una salvajada donde 500 ciclomontañistas bajan por las montañas y caminos de una estación de esquí… ¡y todos al mismo tiempo! , pero también tenía que conocer el mítico ascenso para ver de primera mano qué diablos fué que hizo Luchito por esos lados.

La verdad y comparando su inclinación, el ascenso se parece mucho a la Linea o al alto de letras, solo que ahi se sube apenas hasta los 1700 m sobre el nivel del mar… Lo realmente impresionante, son las vías completamente pintadas con los nombres de los corredores (como en la foto, solo que sin Dave Watson saltando sobre los ciclistas)… cuando ibamos en un bus (que respetaba a los ciclistas que subian al alto) nos dimos cuenta que en cada curva había un cartel con el nombre del vencedor del ascenso en cada año y ahi lo encontramos, en la curva 13 o 14 estaba una valla donde aparecía lo siguiente:

LUIS HERRERA
COLOMBIE
1984

Un par de semanas después estabamos en medio de los campos elíseos buscando un buen lugar para ver llegar al lote de ciclistas sobrevivientes de las montañas francesas. Nos sorprendimos al ver tanta gente y nos asombramos mas cuando nos dimos cuenta que teníamos la UNICA bandera de Colombia en medio de tantas de Francia, EEUU y Alemania. Lo bueno es que en medio de tanto gringo, Santiago Botero alcanzó a saludarnos cuando su equipo (el telekom) hacía el paseillo de despedida.

Esa día, desde las 9am estuvimos guardando puesto en medio de un gentío para ver la llegada de los ciclistas, mas o menos a las 4pm. Desde muy temprano la gente se había apostado en la vía, por lo que nos tocó voltear un rato, hasta donde encontramos una valla perfecta para hacernos y poner nuestra banderita.

La espera era larga y monótona, hasta que vimos un helicóptero que nos sobrevolaba. Después de unos momentos empezamos a ver la caravana de carros acompañantes, primero unos niños ñoños con uniformes de Eurodisney saludaban a todos (si claro, hicieron todo el recorrido, ajá….) y después, a gran velocidad, vimos pasar los carros de la once, mavic, shimano, colnago… hasta que al final, ahi estaban: no sé si eran 100 o 200 ¡pero venían dando biela en forma! iban agrupados, rápido, muy rápido, por ahi vimos a Armstrong en su bici dorada… al Santi… perdido en medio de todos los del telekom…

Mientras los veíamos, nos unimos al grito de ¡Allez! ¡Allez! (¡Vamos! ¡Vamos!) que un grupo de nuevos amigos gritaban igual de emocionados que nosotros. Recuerdo un momento muy especial: Uno de los copilotos de los carros acompañantes de la organización gritó ¡oh Colombie! mientras veía nuestra bandera y nos saludaba.

Pa’que pero ese día me sentí muy orgulloso de todos los ciclistas colombianos que en algún momento han buscado la gloria en tierras lejanas.

Realmente, mi orgullo no sólo es por los ruteros, sino por mis colegas ciclomontañistas:

copaxc3.jpg
(Imagen tomada de Rinomountainbike)

Leonardo Páez, uno de los mejores ciclomontañistas del mundo en las pruebas de marathón. Si su mercé se mama por pedalear tres horas y recorrer 40 kilómetros, qué opina de este personaje: Da biela durante 90 kilómetros en los circuitos mas duros alrededor del mundo, y lo mejor, ha sido el ganador de varias pruebas mundiales. Actualmente compite por uno de los mejores equipos del mundo: El Full Dinamix.

Mauricio Estrada. Para mi, uno de los mejores daunjileros que hay en nuestras tierras. Lastimosamente también, uno de los muchos ejemplos de grandes deportistas que por falta de patrocinio tuvo que emigrar a otras tierras para alcanzar sus sueños.
Les cuento su historia: Mauricio hacia patinaje extremo hasta el día en que conoció la bici de montaña. Empezó a competir en las carreras de nuestro campeonato nacional y después de un tiempo logró el ansiado patrocinio para correr de forma local. No me pregunten cómo pero gracias a Santa Cruz (un importante fabricante de los EEUU) se fué a España a correr el Campeonato Español, donde le fué muy bien:

david_vazquez.jpg

Lastimosamente y por problemas con la berraca visa, Mauricio tuvo que devolverse a Colombia, pero hace un par de meses resultó ganador de una competencia que organizó Redbull en Mamancana (Una reserva natural ubicada en Santa Marta) y nos representará en el Redbull Empire Rider, una competencia que pondrá a bajar a los mejores daunjileros de América por los caminos de Machu-Pichu.

Allez! Allez!

julio 1, 2006

Sin ser fanático del futbol, no sé porqué, pero senti un alivio cuando ganó Francia…