Mensaje en clave

Publicado junio 20, 2007 por carloscaicedo
Categorías: Personal

No creo en la suerte, pero si en que las cosas te van a salir biiien.

¿Bueno, y por qué (para qué) Safari para Windows?

Publicado junio 12, 2007 por carloscaicedo
Categorías: Apple, Codeando

Cuando le conté a mi socia-diseñadora que Apple había decidido sacar una versión para Windows de Safari, su conocido navegador para la Internet, se le abrieron (aún mas :-)) los ojos de la emoción.

Es entendible, como buena diseñadora grafica (mi buen amigo Nex también es un ejemplo) ama los productos Apple.

Yo también soy un fiel seguidor. Me gusta la mística que rodea los productos y que les da esa aura especial que los fabricantes de productos para PC envidian. Siendo sinceros, ¡todos los que trabajamos en el campo de las TI envidiamos la gigantesca labor que hizo Apple para evangelizar a sus clientes! ¡¿Cuándo una empresa de tamaño mediano ha tenido tanto despliegue mediático?!

Volviendo al tema y para responderle la pregunta a Lite, la razón por la cual lanzaron la versión Windows del Safari se encuentra en el dispositivo que será lanzado a finales de este mes: El iPhone.

En torno a la presentación que hizo Steve Jobs en la conferencia para desarrolladores que organiza Apple (WWDC 2007) se habían tejido muchísimos rumores: El lanzamiento de una nueva serie de iMacs, actualizaciones de hardware para los existentes, un disco duro flash, etc. Pero hubo dos rumores que me llamaron la atención: Una posible alianza entre Apple y Google y el lanzamiento de un SDK para el iPhone.

De la alianza con Google todo quedó en un rumor, es mas, no deja de ser curioso que el sitio web que acompaña a la presentación del Safari para Windows sea Yahoo!.

El SDK o Software Development Kit es una serie de herramientas que permiten a los desarrolladores crear aplicaciones para un dispositivo o un software específico.

Entre las mas conocidas se pueden encontrar las creadas por las empresas productoras de juegos electrónicos (recuerdo que con don Cavorite nos entretuvimos por mucho tiempo con un SDK para Doom).

El caso es que muchos esperaban que Apple dispusiera de una serie de herramientas que permitieran a las personas crear sus propias aplicaciones para ser instaladas en el iPhone, lo cual tiene mucho sentido, pues el iPhone es mas un pequeño computador portátil que un simple teléfono con reproductor de MP3.

Pero no… esta vez don Steve Jobs desilusionó a mas de uno, pues aunque será posible escribir aplicaciones para el iPhone, éstas no se harán desde un SDK sino a través de Safari, el navegador web de Apple (que por cierto será el único navegador disponible en el iPhone).

¿Que quiere decir esto? Pues que si eres un desarrollador web podrás hacer una aplicación para que se ejecute a través del navegador, pero no instalarla de forma independiente en el iPhone (como ocurre con miles de aplicaciones disponibles para los teléfonos celulares).

Safari en tu escritorio se convertiría entonces en tu herramienta de trabajo para probar tus creaciones. Creo que la idea es buena, pero me molesta que Apple se cierre tanto y solo brinde unas reglas con muy pocas posibilidades para jugar.

Pero bueno, los desarrolladores web no son los únicos beneficiarios del Safari. Hay muchos gomosos que quieren sentir que es tener una aplicación hecha por Apple en su computador de escritorio y esta es una buena forma de hacerlo.

Dudo mucho que el Safari le arrebate al Firefox su 15% de participación en el mercado. ¿Para qué tener un navegador descafeinado si con el Firefox y sus plugins tengo todo lo que podría necesitar?

Que me corrijan los maqueros, pero hasta donde tengo entendido no hay plugins para el Safari. El Safari también tiene plugins, don Vik me mostro este sitio que se ve muy interesante.

No mencionemos la seguridad, pues aunque limitará los famosos Active-x que tan vulnerable vuelven al Internet Explorer, desde su lanzamiento, como muy bien anota Dux ya se encontraron fallas.

Creo por lo tanto que el Safari se volvería en la muestra gratis de Apple para los usuarios PC, para hacerlos sentir un poco “diferentes” y usar un navegador de apariencia sencilla y con una supuesta mejor velocidad que el Internet Explorer.

Claro esta, cuando hagan una buena versión y no ese remedo de navegador que presentaron al mundo esta semana.

Los betas y la responsabilidad (Hablando de Safari para Windows)

Publicado junio 12, 2007 por carloscaicedo
Categorías: Apple, General, R/W Web - Web 2.0, Web2.0

El día de ayer Apple hacía el lanzamiento de la versión beta de Safari para Windows.

En un principio me sorprendió que entrara a la guerra de los navegadores, pero después de pensarlo un poco (mientras montaba bici) me di cuenta que podría ser una jugada estratégica para lograr una mayor aceptación y visibilidad entre los usuarios Windows.

El iTunes es un buen ejemplo de lo anterior. Independientemente que sea un complemento para el iPod y la tienda en línea, creo que ha tenido un éxito aceptable entre los usuarios PC.
Conozco a muchas personas que sin tener un iPod usan frecuentemente el iTunes, pues consideran que con él pueden organizar y ubicar fácilmente las canciones dentro de las grandes librerías que todos tenemos.

Así que hoy en la mañana decidí descargar la versión beta que se encontraba disponible en el (medio rediseñado) sitio web de Apple.

Después de una corta descarga y un proceso de instalación tolerable me encuentro con este pequeño detalle al abrir por primera vez el programa:

¡No hay letras!

Si señores, sus ojos no los engaña y no hay PhotoShop de por medio, ¡el navegador no muestra ningun texto!

No sé si el error se produjo porque los programadores no incluyeron una serie de tipografías en caso de que el equipo no dispusiera de la que buscaban (porque tendría muy poca autoestima al creer que el error fue mío al no tener “algo” que el programa necesitaba), el caso es que ni siquiera escribiendo una dirección web en la barra de navegación pude ver una sola letra. Gracias a Vik me di cuenta que ya habían varios mensajes al respecto en el foro de soporte de Apple.

Pero eso no fue todo, después de solo un minuto apareció este mensaje:

Adios amigos

…Y ese fue el final del Safari para Windows en mi equipo, pues procedí a desinstalarlo (tiene el record de ser el programa con mas corta vida dentro de mi equipo).

El caso es que Apple perdió conmigo un momento de la verdad.

Los expertos en atención al cliente lo definen de muchas formas, pero encontré una que se acomoda a nuestro caso: “los momentos de la verdad son las instancias donde nuestros clientes o usuarios tienen alguna interacción con el servicio que estamos ofreciendo“.

Para el caso de Apple y su producto Safari, podríamos identificar los siguientes momentos de la verdad:

  1. El ingreso al sitio web: ¿Qué tan rápido fue? ¿el producto se ofreció con claridad?
  2. El proceso de apropiación del producto: ¿Las descripciones del producto eran claras? ¿Me invitaban a la descarga? ¿El proceso de instalación fue claro?
  3. Uso del servicio: ¿El producto cumplió con las expectativas creadas?

Como les contaba anteriormente, Apple falló conmigo en el punto número 3, el mas importante de todos.

Es cierto, Safari se encuentra ahora en Public Beta, eso yo lo sé.
Eso lo sabemos todos los que leemos todo el sitio antes de hacer algo (Creo que somos pocos ¿o no?)

Pero precisamente por ese hecho, de ser una versión Pública, debe cumplir con un mínimo de condiciones aceptables. Es mas, para mi debería cumplir con todas las condiciones posibles para una herramienta disponible de ser usada por nosotros como usuarios receptores.

Preguntémonos lo siguiente: Si el fallo le hubiera pasado a alguien normal, ¿diría que no hay problema porque se trata de una versión Beta? Si alguien entra al sitio web de Apple motivado por una de las miles de notas de prensa que se hicieron con motivo de la WWDC 2007, lo mínimo que espera es que los productos ofrecidos cumplan con las promesas anunciadas.

¡Yo no pude comprobar que el Safari sea el navegador mas rápido de la internet, es mas, ni siquiera pude navegar con él!

Creo que en ocasiones somos muy condescendientes con nuestro ecosistema digital. Permitimos fallos y errores descomunales en nuestro sistema operativo, somos pacientes con un bug que arruinó el trabajo de varias horas.

¡No se imaginan lo difícil que fué para mi explicarle a mi padre su primer pantallazo azul (the blue screen of death)!

Para él era inconcebible que el programa que compró de forma legal de un momento a otro dejara de funcionar llevándose consigo el trabajo de la tarde. Cuando me preguntó sobre cómo podía reclamar sonreí y vi en el la frustración y el mal genio que le produce no entender algo y no poder hacer nada para solucionar un problema.

El problema de las versiones Beta es que asumen que el usuario entenderá que se trata de un producto no terminado

En algunos casos lo soportamos pues estamos recibiendo un buen producto a cambio (tal es el caso de gmail). Pero los que trabajamos en el cuento del software no podemos asumir que todos los usuarios lo van a manejar de la misma forma.

Una versión previa (alfa, beta… lo que sea) se hace y se libera para ser probada por un grupo de usuarios expertos, conocedores de este tipo de herramientas y con la suficiente pericia (y paciencia) para lidiar con un producto no terminado.

Lastimosamente, en nuestros días 2.0 vemos muchos servicios que salen a la luz pública en “modo beta”. Creo que el afán de buscar resultados económicos rápidos o el reconocimiento de ser los primeros en ver la luz es contraproducente.

El grueso de usuarios en Internet no son beta-testers, son consumidores voraces.

Por eso creo que fue un error liberar una versión tan inestable de su navegador. Apple siempre se ha vendido como una empresa con unos productos de calidad excepcional, sus anuncios publicitarios así lo promueven, por lo que ofrecer y promocionar un producto no terminado (consume cantidades bárbaras de memoria) puede ser un revés para una imagen de marca creada a pulso, con creatividad y propuestas audaces.

p.d. Encontré en Slideshare las diapositivas que usó Steve Jobs para presentar su Keynote: Buenas fotografías, letras grandes y textos claros. ¡Un gran ejemplo de cómo hacer una buena presentación!

Breves

Publicado junio 4, 2007 por carloscaicedo
Categorías: General, Personal, vida-e

  1. La semana anterior celebré mi cumpleaños número 28. Agradezco mucho a las personas que lo celebraron conmigo: Los hexumnitas y todos los parquezoides, mis amigos y especialmente mi familia (casi logramos las 24 horas completas). El resumen de los sucesos quedaron en una selección de 28 imágenes dentro de mi sitio en flickr.
  2. La niña Molly me sorprendió con un artículo que me dejó sin palabras. Espero que le vaya muy bien en México.
  3. La frase de la noche de mi cumpleaños: Jakob Nielsen es el Carlos Antonio Vélez de la usabilidad – Antonio Luna.
  4. ¿Google y Salesforce? Hace unas semanas se hablaba de una alianza estratégica. Hoy los últimos chismes nos informan sobre una posible compra. Sea lo que sea creo que Microsoft debe preocuparse, pues plantean una serie competencia para los servicios para las empresas (Encabezando su producto estrella: Office).
  5. Lanzamiento para seguirlo de cerca: Google Gears. Aplicaciones web completamente offline. Mezclalo con el rumor anterior y dale verdaderos motivos para que las empresas de software tradicionales empiecen a preocuparse mucho.
  6. Revisando las estadísticas de uso de mis aplicaciones de escritorio en Wakoopa, me doy cuenta que casi el 70% de mi trabajo lo hago a través de mi navegador. Poco a poco estoy migrando todo lo que hago a la Internet.
  7. La semana anterior fui gratamente sor-prendido. Uno de nuestros clientes resultó con mas conocimientos sobre nuevas tecnologías y tendencias de la Internet que muchos de nosotros. Las hermanas de la Provincia de Nuestra Señora de Chiquinquirá me demostraron que tenemos muchos prejuicios-e. Para ellas (encabezadas por Sor Tonny), expresiones como blogs, wikis, conocimiento colectivo e incluso RSS, son de uso frecuente. Definitivamente ha sido uno de los procesos mas enriquecedores para nosotros.
  8. Tigo fué el primero en ofrecer planes de acceso ilimitado a Internet. Me parece que es una iniciativa que todas las demás empresas de telefonía celular deberían seguir.
  9. Tigo también es el culpable de la “pérdida de credibilidad” en los SMS. Realmente se han convertido en unos molestos spammers. Los mensajes de texto son una muy buena forma de avisarnos de algo que por diversos motivos no se puede o no se debe realizar a través de una llamada, pero con tantos anuncios publicitarios ya ni siquiera reviso los mensajes que me llegan a mi móvil.
  10. Sintomas de la cercanía de la crisis de los 30:
    – Escuchas absorto la descripción del tratamiento capilar que se está haciendo tu mejor amigo.
    – Tu peluquera te dice que la parte de atrás de cabeza se esta volviendo un poco liviana. Presa del pánico y la preocupación escuchas con atención sus consejos y decides seguirlo con fervoroso cumplimiento.
    – Entras al gimnasio. Cuando la recepcionista del mismo se da cuenta que precisamente estas volviendo un día antes de tu cumpleaños dice lacónicamente: “Típico“.
    – Te das cuenta que definitivamente ya no puedes con el aguardiente.
    – En una disco ves a todos mas y mas jóvenes. Sólo te saludan los dueños, los de seguridad, los meseros y uno que otro visitante. Los meseros corren a atenderte porque saben o presumen que eres de los que consumen.
    – Te preocupas por pendejadas como estas.

Vuelve boo.com

Publicado junio 1, 2007 por carloscaicedo
Categorías: Emprendimiento, R/W Web - Web 2.0

Hace muchos años en pleno furor de las punto com (hablamos de finales de los 90’s), nació una empresa inglesa con la idea de vender en línea ropa deportiva y artículos de moda.

Boo.com era su nombre y se hizo famoso no sólo por su sitio web vanguardista sino también porque logró reunir la nada despreciable suma de $120 millones de dólares de manos de inversionistas como Goldman Sachs, JP Morgan y representantes del grupo Benetton.

Boo buscaba convertirse en el mayor minorista de ropa deportiva en la Internet.

Desde el momento de su lanzamiento ganó amplia difusión y reconocimiento gracias a sus fastuosas fiestas y desproporcionados regalos que ofrecía a sus posibles clientes.

Su sitio web se convirtió en el referente sobre lo que se podía hacer con la tecnología disponible. Es decir, se volvió para todos nosotros que nos iniciábamos en este cuento, en nuestro punto de referencia y en el portal que mostrábamos para “descrestar” a los neófitos de la Internet.

Pero bueno, ¿Qué pasó entonces con semejante idea?

A los 6 meses de su impresionante lanzamiento tuvo que ser cerrada. Así de sencillo. Luego de disponer de mas de cien millones de dólares, de estar rodeada y constituida por grandes empresarios y “conocedores del medio” no pudo sobrevivir a los gastos desproporcionados y los lujos sin sentido.

Sus oficinas en Londres, Estocolmo, Paris, Nueva York y Munich tuvieron que ser cerradas, el personal contratado fue despedido y muchos de sus bienes fueron subastados.

¿La razón? Muy sencilla. Los fundadores de Boo.com (así como los de muchas punto com de su época y lamentablemente de algunas de nuestros días también) se olvidaron que por muy tecnológico que sea, un negocio en línea se mantiene y vive de la misma forma que lo hace uno del mundo real.

Boo.com no logró atraer una base de clientes que permitiera sostener sus gastos. Las razones fueron muchas: Entre ellas podemos mencionar la falta de “costumbre-e” de sus posibles clientes para hacer compras en línea, el no ofrecer claramente un valor diferenciador (premium price lo llaman aquellos que saben de este cuento) y también el hecho de tener un portal web con unas aplicaciones descrestantes: Era posible “ver” la ropa gracias a una serie de animaciones 3D, contaba con un personaje animado (Miss Boo) quien hacía las veces de asistente personal, entre muchos otros “gallos“.

Es posible que estos servicios funcionarían muy bien el día de hoy, pero a principios del año 2000 se constituían en un verdadero suplicio dadas las condiciones tecnológicas de ese entonces.

El sitio fracasó y se convirtió en caso de estudio dentro de las aulas de clase como ejemplo de lo que no se debe hacer, así también fué reseñado como uno de los grandes descalabros del mundo de la Internet.

…Y ahora vuelve

Hoy me entero que Boo.com ha vuelto. Hace un año entré por pura curiosidad al sitio y me encontré un aviso donde me informaban que “pronto” sería su relanzamiento.

Recibí un correo esta mañana donde me invitaban a conocer el nuevo Boo. Hice clic con la curiosidad de comprobar si la señorita Boo estaba de vuelta, pero no, esta vez era un “poco” diferente, pues Boo se convirtió en una comunidad que invita a sus usuarios a escribir sus opiniones sobre los lugares que han visitado.

Boo.com se vende ahora como una “nueva clase de sitio para viajes”, muy a la onda 2.0.

No me atrevo a vaticinar su éxito o su fracaso, el caso es que ya tengo una cuenta ahi :-).

Me parece muy interesante analizar la capacidad de elongación de un nombre, en este caso Boo.com.

Hasta hace muy poco estaba asociado con una tienda de ropa y para algunos como yo, era también un ejemplo del rotundo fracaso de las punto com (ojalá muchas de las nuevas 2.0 recordaran esos días). Ahora es una comunidad de viajeros.

¿No creen que es curioso que dos servicios tan diferentes se vendan con el mismo nombre?

Investigando un poco, encontré que el nombre Boo.com fué comprado por Web Reservation International, una empresa que ofrece reservas en línea para hoteles en todo el mundo. Me imagino que quieren valerse de la fama y el reconocimiento del nombre para promover un servicio totalmente distinto al de la moda.

Creo que compraron un recuerdo (o añoranza) y que éste puede darles resultados a corto plazo. Lo lograron conmigo, pues mi curiosidad me hizo hacer clic en el vinculo que tenía el correo que me enviaron.

Ahora bien, ¿es suficiente esto para darle alas a una comunidad en línea?

Creo que la respuesta la encontramos en la misma razón del fracaso del primer Boo: Si no logran constituir una base sólida de clientes/usuarios/miembros activos en la comunidad que adquieran los servicios ofrecidos harán que boo.com se convierta en una “marca maldita”, en un mal ejemplo de lo que no se debe hacer en Internet, ya sea en la primera burbuja de las punto com (web 1.0) o en la segunda burbuja de las comunidades en línea (web 2.0).

Si quieren recordar viejas épocas, en el Internet Archive encontré algunas versiones del “viejo” boo: Cómo arrancó (Notese la advertencia para los usuarios con modems inferiores a 56k), una modificación y cuando fue comprada.

Bloggeando en Conservapedia

Publicado mayo 28, 2007 por carloscaicedo
Categorías: R/W Web - Web 2.0

Tengo por costumbre emplear parte de mi mañana (y tarde y noche) en revisar los blogs a los cuales estoy suscrito vía RSS. Desde hace varios meses sigo a Martin Varsavsky, un emprendedor Argentino-Español fundador de varias empresas, como Ya.com y Fon (un servicio que me encanta y del que me encantaría participar como Fonero Linus).

El caso es que hoy encontré en su blog una mención a Conservapedia, una enciclopedia en línea tipo Wiki, que afirma orgullosamente ser “una enciclopedia que uno puede confiar“, y donde se presenta una visión de la historia y el mundo bastante conservadora para mi gusto.

Obviamente fue para mi  muy divertido leer algunas de las definiciones que encontré en la enciclopedia (como la explicación de la teoría del diseño inteligente y el evolucionismo), otras me molestaron por su retrógrada visión de la vida (el ejemplo de Martin Varsavsky te deja sin palabras), pero me pareció muy chistoso que dentro de una enciclopedia de corte radical derechista tengan esta definición de nuestro país y especialmente, consideren al presidente Alvaro Uribe como un “dictador totalitarista… …aliado de Bush“, quien ha “brutalmente suprimido toda disidencia usando sus milicias de derecha ilegales“…

Quien diría, pero hasta a los mas “godofredos” les hace falta un consejo editorial… y yo que pensé que solo a Wikipedia le pasaba eso.

Culpable por usar una WiFi sin seguridad

Publicado mayo 23, 2007 por carloscaicedo
Categorías: derecho-e, vida-e

Leía en c|net un artículo que reseñaba la triste suerte de un señor que podría enfrentar una condena de 5 años por utilizar una red inhalámbrica sin seguridad.
Resulta que el señor se conectaba a la red desde un automóvil parqueado al frente de la cafetería que la había puesto a disposición de sus comensales.

Un sagaz policía se dio cuenta de su conducta punible. Raudo y veloz procedió a ejercer el brazo fuerte de la justicia, sin importarle que a los dueños del establecimiento poco les importara tan deplorable hecho.

El caso ocurrió puallá en los EEUU, mas exactamente en Michigan.

Para mi fue inevitable recordar mis años mozos, cuando era un ferviente estudiante universitario apasionado por el derecho penal, así que busque una versión en línea del Código Penal Colombiano y encontré en un artículo una conducta que tal vez podría ser usada por alguno de nuestros queridos leguleyos que tanto bien le han hecho a la profesión:

ARTÍCULO 195- Acceso abusivo a un sistema informático. El que abusivamente se introduzca en un sistema informático protegido con medida de seguridad o se mantenga contra la voluntad de quien tiene derecho a excluirlo, incurrirá en multa.

Por lo tanto, el presente se convierte en un mensaje de advertencia para todos aquellos quienes en algún momento nos hemos valido de claves pendejas para gozar de redes ajenas…. 😀

p.d. Definitivamente el vídeo que reseñó don Patton adquiere mas validez con semejante leguleyada.

Glosario:

Leguleyada: Dícese de las argucias jurídicas ejecutadas por uno de esos representantes que tanto mal le hacen a la honra y buen nombre de los abogados. En casi todas las ocasiones son estúpidas o carecen de sentido y de lógica y buscan en todos los casos, amañar un resultado a la fuerza.

Otra p.d. Antes de recibir comentarios del tipo “pero todos los abogados son asi”, quiero dejar en claro que así nunca haya sacado la tarjeta profesional, le tengo un gran respeto a casi todos quienes ejercen esa profesión, que como todas, tienen mucho de buena y de mala fama.